18 mar. 2012

Malas noticias

Muchas veces es más fácil amar que ser amado. Tenemos dificultades para aceptar la ayuda y el apoyo de los demás. Nuestra tentativa de parecer independientes no permite que el prójimo tenga la oportunidad de demostrar su amor. Muchas padres, en la vejez, roban a los hijos la oportunidad de dar el mismo cariño y apoyo que recibieron cuando eran niños. Muchos maridos (y mujeres), al ser alcanzados por ciertos rayos del destino se sienten avergonzados de depender del otro. Y, así, las aguas del amor no se extienden. Es preciso aceptar el gesto de amor del prójimo. Es preciso permitir que alguien nos ayude, nos apoye, nos de fuerzas para continuar. Si aceptamos este amor con pureza y humildad, comprenderemos que el Amor no es dar o recibir, es participar.


Exactamente dos meses habían pasado desde nuestro ingreso a Argentina, 3.000 km hemos recorrido desde nuestra salida de Uruguay, y por el paso más alto de la Cordillera de los Andes estuvimos, y aún así, al lado del túnel internacional y a los pies de la cordillera que recién ahora comienza a descender, puedo confesar que no he conocido una sola persona que no valiera la pena durante todo el trayecto.

Una de las preguntas frecuentemente más repetidas antes de comenzar el viaje es “¿No tenés miedo?”, y la respuesta es que, hasta el momento, sólo le tenía miedo a una cosa: cruzar la Cordillera de los Andes en bicicleta.

Creo que nos hemos acostumbrado por error al destrato: al chofer de ómnibus que no te saluda, a la chica que te lleva por delante en la calle, al viejo que te dice que porque sos joven y tenés un piercing sos un drogadicto, o al gerente que te dice que no sos apto para realizar determinada tarea… y todos ellos estarán en lo cierto siempre y cuando tú les permitas que así sea. Créanme: la gente es buena por naturaleza, si los malos son noticia es porque son los menos.

Pedir ayuda es algo totalmente subvalorado. Tememos hacerlo por quedar como boludos, ignorantes, o porque simplemente, como dije, estamos acostumbrados al destrato, al “no” fácil... pero cuando realmente nos animamos a hacerlo, podemos sorprendernos de la cantidad de gente que estará más que contenta en darnos una mano. Pedir ayuda es reconocer en uno la falta de conocimientos, de destreza o de medios para realizar algo, y a su vez reconocer en el otro la posibilidad de satisfacer nuestra necesidad… ¡es tratarlo en lugar de destratarlo! Y lo que se consigue a cambio es justamente la naturaleza desinteresada del acto.

Esto a su vez va generando una cadena: la persona ayudada adquiere la nueva destreza, habilidad o, eventualmente, medio, y cuando lo hace, comienza a sentir la necesidad de mostrarle a otro lo aprendido, de ofrecerle a otro lo adquirido, y deja de sentirse destratado para comenzar a sentirse valorado… Y cuando una persona se valora, comienza a sentirse mejor consigo mismo, lo que es la base para sentirse bien con otras personas… y al final, toda la comunidad entera adquiere un valor por el simple hecho de ser comunidad.

A todos ellos, a todos quienes hasta ahora forman parte de esta comunidad, que aportan a esta prueba que nos hemos propuesto de mostrar que las cosas pueden hacerse de forma diferente: desde la familia que nos abrió las puertas de su casa, desde la chica que viviendo sola decide alojarnos, desde el flaco aquel que nos acompaña con un mate, desde el camionero que se detiene en ruta a ofrecernos agua, desde nuestros amigos que a la distancia se hacen sentir bien cerquita cada vez que nos mandan un mail, hasta vos, que estás leyendo este blog en este momento, sepan todos ustedes que son quienes hacen posible esto… y no me refiero a nuestro viaje, sino a que el mundo sea un mejor lugar con cada gesto.

6 comentarios:

Diana dijo...

Tremendo!!!
La verdad que no puedo estar más de acuerdo con todo lo que decís :)

Arriba!! a seguir haciendo de éste un mundo mejor!! desde lo pequeño, lo cotidiano :)

Abrazo grande!!!

Diego González dijo...

¡Que grande Diana siempre al firme! ¡Abrazo ENORME, locura! :D

Jorge dijo...

¡Hola Diego y Danny! ¡cuánta razón tenéis! Comparto y confirmo todo lo que comentáis de la bondad humana, y de que el mundo está lleno de gente fabulosa que te desnudan el corazón porque lo dan todo sin esperar nada a cambio...
Un abrazo desde Paraná y subiendo al norte!!
(me habíais asustado con el titular "Malas noticias"

Diego González dijo...

¡Que grande Jorge al firme! ¡Un abrazo enorme para vos y la mejor de las rutas! :)

Euge dijo...

Grandes reflexiones Diego!!!
:D
Beso grandeeeee

Diego González dijo...

¡Gracias, loquita! :)

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Macys Printable Coupons