Como nunca falta el escéptico que, como yo, no cree en todo lo que le dicen, y mucho menos si no se trata de un desierto per se, es que me entrego a contarles algunas cosas más, pero esta vez, sobre el desierto más árido del mundo: el de Atacama.
Ojos del Desierto
Era plena tarde y aún me encontraba extasiado por la deformación de la distancia que el desierto me producía. Las montañas a casi 200 Km parecían de juguete y alcanzables con el sólo acto de estirar la mano. Fue así que caminando distraídamente entre pedazos rocas y cielo, llego a dos agujeros enormes, como cavados a mano, a la distancia perfecta el uno del otro, con el contenido ideal: el agua que me habían contado no existía.
Las dos aberturas miraban hacia arriba, desafiantes,...